El Reglamento Europeo de Inteligencia Artificial (RIA) establece un marco legal para el uso seguro y responsable de la IA en las empresas, con un enfoque basado en el riesgo que afecta a distintos sectores y que busca impulsar la innovación y la confianza. La normativa entró en vigor en agosto de 2024 y su aplicación completa será obligatoria tras un periodo de adaptación hasta 2026, con fases progresivas que incluyen alfabetización, códigos de buenas prácticas y sanciones.
Entrada en vigor escalonada: la RIA comenzó a aplicarse en agosto de 2024, con disposiciones generales y prohibiciones para sistemas de riesgo inaceptable desde febrero de 2025, y sanciones vinculantes desde agosto de 2025, aunque con un periodo transitorio sin sanciones automáticas hasta el 11 de mayo de 2026.
¿Qué deben hacer las empresas? las empresas deben analizar riesgos, ética, legislación, gobernanza, calidad, sistemas de gestión de IA y auditoría para cumplir con la normativa y aprovecharla como ventaja competitiva. Para ello, deberían establecer un plan de acción que evidencie la buena diligencia de la organización para el cumplimiento de la RIA, que debería tener en cuenta los siguientes principios recogidos en dicho reglamento:
La entrada en vigor de la RIA marca un punto de atención a las empresas sobre el diseño, despliegue y supervisión de los sistemas de IA. El cumplimiento ya no se limita a exigencias técnicas, sino que requiere una adaptación organizativa en profundidad horizontal a toda la organización que afecta a los procesos internos, la cultura de la organización, el modelo de control interno, la gestión del riesgo, trazabilidad, ética y transparencia.
Las empresas que adopten un enfoque proactivo, alineando desde el inicio los desarrollos de IA con la RIA y los estándares internacionales, no solo reducirán su exposición a sanciones, sino que reforzarán su posicionamiento, competitividad, resiliencia y confianza de sus clientes y de los reguladores. En España, el órgano regulador principal de la Inteligencia Artificial es la Agencia Española de Supervisión de la Inteligencia Artificial (AESIA).
En conclusión, es esencial mantener un enfoque activo y constante para el cumplimiento de la RIA y para asegurar el desarrollo y uso de la IA de forma ética, segura, transparente y conforme a la normativa.
En BDO contamos con especialistas en el departamento de Risk Advisory Services para ayudar a las empresas al cumplimiento de la RIA.