El área de inversiones financieras ocupa un papel clave en los estados contables de muchas empresas, especialmente en aquellas con una gestión activa de tesorería o que pertenecen a grupos empresariales con estructuras societarias complejas.
Auditar esta área resulta esencial porque los activos financieros como acciones, bonos, participaciones o instrumentos derivados, pueden representar una parte significativa del activo total y afectar directamente al resultado del ejercicio.
Una auditoría permite verificar la existencia, titularidad, valoración y correcta presentación de estas inversiones, asegurando que reflejan la imagen fiel del patrimonio y de la situación financiera de la entidad. Además, las inversiones financieras están expuestas a riesgos específicos como fluctuaciones de mercado, riesgo de crédito o falta de liquidez, que el auditor debe identificar y evaluar adecuadamente.
Por lo tanto, auditar el área de inversiones financieras no solo garantiza el cumplimiento de la normativa contable y de auditoría, sino que también aporta transparencia, confianza y fiabilidad a los usuarios de la información financiera: inversores, entidades de crédito y organismos reguladores.
En este post te explicamos cómo se audita el área de inversiones financieras, cuáles son los tipos de activos financieros más comunes y qué procedimientos y pruebas se realizan durante la auditoría.
Si quieres conocer más sobre la auditoría, en el siguiente post explicamos en que consiste una auditoría de cuentas y cuáles son sus objetivos.
Es fundamental identificar los tipos de instrumentos financieros que puede poseer una empresa. Según el Plan General de Contabilidad (PGC), los activos financieros pueden clasificarse en:
Incluyen los préstamos y créditos concedidos, así como las inversiones mantenidas hasta el vencimiento (por ejemplo, bonos o pagarés).
Reflejan inversiones valoradas a precios de mercado cuyo resultado se reconoce directamente en la cuenta de pérdidas y ganancias. Son inversiones adquiridas con el objetivo de obtener beneficios a corto plazo, como acciones cotizadas o derivados financieros.
Incluyen inversiones a largo plazo que la empresa no pretende vender a corto plazo, y cuyos cambios de valor se registran en el patrimonio neto.
Comprenden el dinero en caja, cuentas corrientes y depósitos a corto plazo, fundamentales para la liquidez de la entidad.
También puedes consultar el post sobre tipos de activos financieros donde se explica pormenorizadamente cada tipo de activo financiero y como se reflejan en contabilidad.
El principal objetivo de la auditoría en el área de inversiones financieras es obtener evidencia suficiente y adecuada que permita al auditor concluir si las cifras reflejadas en los estados financieros son veraces, completas y están correctamente valoradas.
Para lograrlo, el auditor debe verificar varios aspectos fundamentales:
La auditoría del área inversiones financieras implica varios procedimientos para garantizar que se realice de manera efectiva:
Las pruebas de auditoría constituyen la fase práctica del trabajo del auditor y tienen como finalidad obtener evidencia suficiente y adecuada que respalde las conclusiones sobre la razonabilidad de los activos financieros.
En el caso del área de inversiones financieras, las pruebas se dividen principalmente en pruebas de cumplimiento y pruebas sustantivas, que se aplican de forma complementaria.
Estas pruebas son fundamentales para identificar posibles errores o fraudes. A continuación, se describen algunas de las pruebas de auditoría más comunes que se realizan en el área inversiones:
El objetivo de las pruebas de cumplimiento es evaluar la eficacia del control interno que la entidad mantiene sobre la gestión de sus inversiones. Estas pruebas permiten al auditor determinar hasta qué punto puede confiar en los procedimientos internos y reducir, en su caso, la extensión de las pruebas sustantivas.
Entre las pruebas de cumplimiento más habituales destacan:
Verificar que existen procedimientos documentados para la autorización, ejecución, registro y custodia de las operaciones financieras.
Comprobar que las tareas de compra, registro y custodia de las inversiones están separadas, evitando conflictos de interés o posibles fraudes. Esto incluye la revisión de políticas de autorización y segregación de funciones así como el control presupuestario para prevenir errores y fraudes.
Evaluar los mecanismos de seguridad para el acceso a plataformas de inversión, sistemas contables y cuentas bancarias, así como la supervisión periódica por parte de la dirección financiera.
Confirmar que las operaciones se ajustan a los límites autorizados por el órgano de administración o la dirección y que las inversiones cumplen las políticas de riesgo definidas.
Envío de solicitudes de confirmación a bancos, intermediarios financieros, custodios o sociedades depositarias para corroborar los saldos, la titularidad y las características de las inversiones (plazos, rendimientos, garantías, etc.).
Las respuestas de terceros, proporcionan una fuente independiente de información sobre las inversiones, que ayudan a confirmar su exactitud.
El auditor compara los saldos y operaciones registrados en los libros de la entidad con los datos confirmados. Cualquier discrepancia puede ser un indicio de errores o problemas en el registro de transacciones.
En caso de discrepancias entre la información financiera de la entidad y la información proporcionada por el tercero, el auditor analizará esas diferencias para determinar la naturaleza de éstas y resolverlas obteniendo evidencia adicional, que de soporte y esclarezca el motivo de las diferencias. En caso de que las diferencias fueran significativas, el auditor podría proponer a la entidad la corrección de dicha diferencia.
Estas pruebas implican la revisión de documentación como contratos de adquisición, certificados de depósitos, extractos de custodia, comprobantes de pago y estados de cuenta para verificar la autenticidad de las operaciones.
En casos donde revisar cada transacción individualmente no sea factible, los auditores pueden utilizar técnicas de muestreo estadístico para revisar una muestra representativa de transacciones. Esto permite obtener conclusiones sobre la población total de transacciones de manera eficiente.
Comprobación independiente de los intereses devengados, dividendos, plusvalías o minusvalías mediante el recálculo de las fórmulas aplicadas y contraste con la información contable.
Las pruebas de corte se utilizan para determinar si las transacciones se registraron en el período contable correcto. Por lo que se realiza una revisión de operaciones cercanas a la fecha de cierre para asegurar que se registraron en el periodo contable correcto, evitando ingresos o gastos desplazados.
Esto es crucial para asegurarse de que las operaciones se contabilicen adecuadamente en el período correcto, según el principio de devengo , y no se incluyan ni omitan intencionadamente para manipular los resultados financieros.
Verificar que las inversiones están clasificadas correctamente (corto/largo plazo, valor razonable, coste amortizado, etc.) y que en la memoria se incluyen todas las revelaciones exigidas sobre riesgos financieros, políticas contables y cambios de valor.
Los hechos posteriores al cierre del ejercicio pueden tener un impacto significativo en las cuentas de una empresa. Esto implica examinar eventos o transacciones que ocurrieron después de la fecha de cierre del ejercicio, pero que pueden tener implicaciones en los estados financieros, como litigios pendientes, cambios en las valoraciones de las inversiones financieras, o cualquier otro evento que pueda afectar la capacidad de la empresa para cumplir con sus obligaciones.
Esta revisión es esencial para garantizar que los estados financieros reflejen con precisión la situación financiera de la empresa en la fecha de cierre y proporcionar información actualizada a los usuarios de los estados financieros.
En el post sobre el área de hechos posteriores desarrollamos más detalladamente la importancia que tienen estos hechos en los estados financieros de la entidad.
El resultado de las pruebas de auditoría permite al auditor evaluar la razonabilidad global del área, determinar si existen riesgos de incorrección material y definir el alcance de sus conclusiones en el informe de auditoría.
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