Auditoría & Co

Cuando una empresa se somete a una auditoría de cuentas, el resultado más visible es el informe de auditoría. En él, el auditor expresa una opinión sobre si las cuentas anuales muestran la imagen fiel. Sin embargo, en la revisión de las áreas que componen las cuentas anuales de una entidad, no siempre se emite una opinión “limpia”, a veces puede contener una o varias salvedades.

La opinión de auditoría es una de las puntos más importantes y relevantes que forman parte de la estructura del informe de auditoría.

En este artículo trataremos de explicar de forma clara qué es una salvedad en el informe de auditoría, qué tipos de salvedades existen (por incorrección o por limitación al alcance) y los cuatro tipos de opinión previstos en las NIA-ES: sin salvedades, con salvedades, desfavorable y denegada.

¿Qué es una salvedad en el informe de auditoría?

Una salvedad es un párrafo que el auditor introduce en su opinión porque detecta una incorrección relevante relacionada con las cuentas anuales o con la obtención de evidencia suficiente sobre algún aspecto material y por lo tanto el auditor no puede pronunciarse al respecto.

En la práctica, significa que el auditor considera que las cuentas, en términos generales, presentan la imagen fiel, salvo por uno o varios asuntos concretos que se detallan en el apartado “Fundamento de la opinión con salvedades” del informe.

Según la NIA-ES 705 (Revisada), el auditor modifica su opinión cuando:

  • Concluye que las cuentas contienen incorrecciones materiales (errores o incumplimientos de la normativa contable), o
  • No puede obtener evidencia de auditoría suficiente y adecuada, sobre un aspecto relevante de las cuentas, para concluir si dichas cuentas están libres de incorrección material.

Cuando esto ocurre, el informe incorpora un epígrafe tipo “Opinión con salvedades”, “Opinión desfavorable (adversa)” o “Denegación (abstención) de opinión”, en lugar de una opinión limpia.

La salvedad no supone que todas las cuentas sean inválidas, pero sí advierte al lector de que hay elementos relevantes que deben tenerse en cuenta.

Tipos de salvedades en el informe de auditoría

Las salvedades pueden tener dos tipos de orígenes:

Salvedades por incorrecciones materiales

Se producen cuando el auditor sí ha obtenido evidencia suficiente, pero concluye que las cuentas:

  • Tienen errores significativos, o
  • No cumplen adecuadamente el marco normativo de información financiera aplicable.

En estos casos, la incorrección es material (relevante para la toma de decisiones de los usuarios) y puede ser:

  • Material pero no generalizada: suele dar lugar a una opinión con salvedades.
  • Material y generalizada: conduce a una opinión desfavorable.

Ejemplos típicos: valoración incorrecta de existencias, falta de deterioro en inmovilizado significativo, clasificación errónea de instrumentos financieros, etc.

Salvedades por limitaciones al alcance

Aquí el problema no es una incorrección detectada, sino que el auditor no puede obtener evidencia suficiente y adecuada sobre una o varias áreas relevantes.

Las limitaciones al alcance pueden deberse a:

  • Restricciones impuestas por la entidad (no facilita información o documentación clave).
  • Circunstancias ajenas a la entidad y al auditor (p. ej., imposibilidad de asistir a inventarios físicos y falta de procedimientos alternativos).

En función de la magnitud de los posibles efectos:

  • Si se considera que podrían ser materiales pero no generalizados, se emitirá una opinión con salvedades.
  • Si los posibles efectos pueden ser materiales y generalizados, corresponderá una denegación de opinión.

Tipos de opinión en el informe de auditoría

La NIA-ES 705 (Revisada) establece cuatro tipos de opinión sobre las cuentas anuales:

1. Opinión sin salvedades (favorable)

Es la situación “ideal” para la entidad. El auditor ha podido verificar todos los aspectos significativos de las cuentas anuales y concluye que:

  • Las cuentas anuales están libres de incorrección material, y
  • Se han preparado de acuerdo con el marco normativo de información financiera aplicable.

En este caso, el informe expresa que las cuentas presentan fielmente, en todos los aspectos materiales, la situación financiera, los resultados y los flujos de efectivo (o “imagen fiel”, según el marco aplicable).

No hay salvedades: el informe no contiene reservas ni modificaciones en la opinión.

2. Opinión con salvedades

Ocurre cuando el auditor detecta una incorrección relevante, pero limitada, o una limitación al alcance no generalizada.

Se emite una opinión con salvedades cuando:

  • Hay incorrecciones materiales pero no generalizadas, es cuando el auditor ha detectado que determinadas partidas no están correctamente valoradas, clasificadas o presentadas de acuerdo con la normativa contable aplicable, pero el efecto está localizado y no es generalizado como para emitir una opinión desfavorable.
  • Falta evidencia suficiente y adecuada, y los posibles efectos pueden ser materiales pero no generalizados, ocurre cuando el auditor no ha podido obtener evidencia suficiente y adecuada sobre alguna área significativa (por ejemplo, por falta de documentación, imposibilidad de asistir a recuentos de inventario u otras restricciones), y no puede determinar si los posibles efectos sobre las cuentas pueden ser materiales.

3. Opinión desfavorable (adversa)

El auditor concluye que existen incorrecciones materiales y generalizadas en las cuentas anuales.

En este caso, la opinión indica que las cuentas no presentan fielmente la situación financiera ni de los resultados de la entidad.

Es, en la práctica, una “opinión negativa” sobre las cuentas; los usuarios deben tener especial cautela al basarse en esa información financiera y tomar decisiones sobre las cuentas anuales.

4. Denegación (abstención) de opinión

Aquí el problema es la falta de evidencia de auditoría suficiente y adecuada combinada con el riesgo de que los posibles efectos sean materiales y generalizados.

El auditor no puede formarse una opinión fiable sobre las cuentas debido a que no ha podido obtener evidencia suficiente y adecuada de forma generalizada en las cuentas anuales y, por ello, declara que no expresa opinión.

La causa habitual es una limitación muy significativa al alcance, ya sea impuesta por la entidad o por circunstancias externas (por ejemplo, ausencia de documentación esencial de varios ejercicios, imposibilidad de verificar partidas clave, etc.).

¿Cómo afectan las salvedades a la empresa auditada?

La existencia y el tipo de salvedad u opinión modificada pueden tener un impacto directo en:

  • La imagen frente a bancos e inversores, que suelen analizar detalladamente el informe de auditoría.
  • La relación con proveedores y clientes, al ser un indicador de transparencia y solvencia.
  • El cumplimiento normativo, especialmente en entidades obligadas a auditarse (sociedades que superan límites, entidades de interés público, etc.).

Una opinión sin salvedades aporta confianza sobre las cuentas anuales de la entidad, los beneficios que aporta una auditoria para los usuarios de la información es muy amplia; una opinión con salvedades señala áreas concretas de preocupación; mientras que una opinión desfavorable o una denegación de opinión suelen interpretarse como señales de riesgo significativo.

Si quieres indagar en la repercusión que tiene cada tipo de informe sobre los usuarios de la información puedes visitar el post donde explicamos cómo afecta la auditoría a la reputación de una entidad

Claves para evitar salvedades en el informe de auditoría

Aunque no siempre es posible eliminarlas, la entidad puede reducir el riesgo de salvedades si:

  • Mantiene una contabilidad ordenada, homogénea y alineada con el marco normativo aplicable.
  • Documenta adecuadamente las operaciones relevantes (contratos, valoraciones, políticas contables, etc.).
  • Facilita al auditor acceso completo y oportuno a la documentación y a los responsables clave.
  • Revisa con su departamento de administración las áreas especialmente sensibles: existencias, deterioros, ingresos, partes vinculadas, impuestos, continuidad de la empresa, entre otras.

Una salvedad en el informe de auditoría es una señal técnica que indica que el auditor no puede emitir una opinión por la existencia de incorrecciones materiales o de limitaciones al alcance.

Comprender los tipos de salvedades y los cuatro tipos de opinión (sin salvedades, con salvedades, desfavorable y denegada) ayuda a los usuarios de la información financiera como los administradores, socios y terceros a interpretar correctamente el informe de auditoría y a tomar decisiones más informadas.

Si quieres indagar más, puedes ver el post sobre en que consiste una auditoría de cuentas.

También existen los informes de revisión limitada, que tienen un alcance inferior de verificación sobre las cuentas anuales, en este post explicamos cuales son las diferencias entre una informe de auditoría o de revisión limitada de cuentas anuales.

Si quieres realizar una consulta o solicitar presupuesto, contacta con un auditor profesional del equipo de Audágora Auditores, estaremos encantados de atenderte y te responderemos con la mayor brevedad posible.

Fuente: Audágora Auditores y Consultores

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