Auditoría & Co

Hay cuestiones en auditoría que solo se hacen visibles cuando algo empieza a fallar. La empresa en funcionamiento es una de ellas.

Mientras la situación financiera de una entidad parece estable, el principio de empresa en funcionamiento transita por la auditoría casi en silencio: está en el análisis, en las conversaciones con la dirección y en los papeles de trabajo, pero rara vez es protagonista. Hasta que aparecen las dudas.

La revisión de la NIA 570 y su adaptación a España (NIA-ES 570 Revisada 2024) refuerza este ámbito con un mensaje claro: no basta con la conclusión final, importa cómo se ha llegado a ella y qué evidencia la sostiene. Entre sus novedades están una comunicación más clara en el informe de auditoría sobre el trabajo realizado y una relación más estrecha con los responsables del gobierno de la entidad.

PLAN DE VIABILIDAD: QUÉ EVIDENCIA SOSTIENE LAS PREVISIONES

Un error frecuente es identificar el análisis de empresa en funcionamiento con la revisión de las previsiones de la dirección. Una previsión puede estar impecablemente construida y descansar, aun así, en hipótesis difíciles de sostener: crecimiento de ventas, recuperación de márgenes, refinanciación de deuda, desinversiones o aportaciones de socios.

La pregunta del auditor no es solo si esas hipótesis son posibles, sino qué evidencia permite considerar razonable que se materialicen. Un plan de viabilidad que depende de renovar una línea de financiación no se sostiene con la intención de la dirección: necesita evidencia externa, como comunicaciones de la entidad financiera, historial de renovaciones o cumplimiento de condiciones pactadas. Ahí el escepticismo profesional deja de ser una declaración de intenciones y se convierte en una herramienta de trabajo.

DIFICULTADES FINANCIERAS: CÓMO ANALIZA EL AUDITOR CAUSAS Y CONSECUENCIAS

El cambio de fondo no está solo en los procedimientos, sino en cómo los abordamos. Como auditores de cuentas no nos debemos limitar a constatar que existan dificultades financieras: debemos entender sus causas, analizar sus consecuencias, cuestionar las hipótesis de la dirección, buscar evidencia que pueda confirmarlas, pero también contradecirlas, y documentar de forma convincente por qué su conclusión es adecuada. Eso exige tiempo, experiencia y escepticismo profesional.

OPINIÓN DE AUDITORÍA Y VIABILIDAD FUTURA: QUÉ GARANTIZA Y QUÉ NO

Esta nueva revisión de la NIA 570 puede leerse como una nueva exigencia documental, sin embargo, es más útil leerla como una pregunta incómoda: ¿tenemos evidencia suficiente para confiar en que esta entidad seguirá funcionando?

La respuesta no siempre es sencilla, y por eso esta materia requiere juicio. Una opinión de auditoría no es garantía de viabilidad futura, y tampoco lo son una previsión o un plan de viabilidad. Nuestra responsabilidad es obtener evidencia suficiente y adecuada, aplicar escepticismo profesional y llegar a una conclusión defendible.

Ese trabajo deberá poder explicarse ante la dirección, los responsables del gobierno de la entidad y otros terceros, con el análisis realizado y la evidencia obtenida debidamente documentados. La solidez de una conclusión depende, en buena medida, de la solidez del razonamiento que la respalda.

Josefina Moneo Huete, Audit Director enKreston Iberaudit

Fuente: Kreston Iberaudit

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