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La reforma del artículo 25 de la Ley del Impuesto sobre Sociedades (LIS), aplicable a los períodos impositivos iniciados a partir de 1 de enero de 2025, introduce cambios sustanciales en uno de los incentivos más relevantes para el ahorro fiscal vinculado al refuerzo patrimonial de las empresas: la reserva de capitalización.

La principal novedad es cuantitativa: la reducción en base imponible pasa del 15 %, vigente en 2024, al 20 % del incremento de los fondos propios para los contribuyentes que tributen al tipo general o al tipo reducido de entidades de nueva creación. Además, el plazo de mantenimiento del incremento y de la reserva indisponible se reduce de cinco a tres años, mejorando la flexibilidad financiera y facilitando su encaje en la planificación societaria.

El elemento más relevante desde un punto de vista estratégico es la vinculación del incentivo al empleo. Se introduce una escala progresiva de reducción, 23 %, 26,5 % y hasta el 30 %— condicionada al incremento y mantenimiento de la plantilla media durante tres años. El ahorro fiscal potencial aumenta de forma significativa cuando la empresa combina capitalización y crecimiento en empleo.

Desde una perspectiva técnica, conviene destacar:

  • La definición estricta del incremento de fondos propios, con exclusión, entre otros, de aportaciones de socios, ampliaciones por compensación de créditos, reservas legales o estatutarias y otras partidas de fondos propios enumeradas en el apartado 2 del artículo 25 de la LIS.
  • Los límites cuantitativos: la reducción no puede superar el 20 % de la base imponible positiva previa a la aplicación de esta reducción, o el 25 % en entidades con cifra de negocios inferior a 1 millón de euros, con posibilidad de aplicación en los dos ejercicios siguientes.
  • La necesidad de dotar una reserva indisponible y mantener tanto el incremento patrimonial como, en su caso, el empleo durante tres años.

En el ámbito de la empresa familiar, la reforma adquiere especial relevancia. La retención estratégica de beneficios puede generar un ahorro fiscal relevante, reforzar la solvencia y alinearse con objetivos de continuidad generacional y estabilidad financiera.

La nueva reserva de capitalización ya no es solo un incentivo técnico: es una herramienta de planificación que conecta fiscalidad, estructura financiera y política de empleo.

Joseph Fay
Managing Partner

Categoria

Asesoría Fiscal

Fuente: UHY Fay & CO

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