“Ya veremos”.... parece prudencia. El problema de muchos despachos profesionales con la IA no es tecnológico
Es de decisión.
Llevo meses hablando con socios directores de despachos de servicios profesionales (fiscales, laborales, jurídicos y como no, de auditoría).
Y veo un patrón que se repite.
Algunos, los más avezados, han decidido avanzar de forma ordenada.
Han elegido casos de uso concretos.
Han formado al equipo.
Han revisado procesos.
Han definido límites.
Han empezado a medir qué mejora, qué no mejora y dónde aparece riesgo.
No todo les sale bien. Pero ya tienen aprendizaje propio.
Otros han decidido ir más despacio.
Y eso también puede ser razonable.
Hay despachos cuyo valor está muy vinculado a la relación directa con el cliente, al juicio experto, al supervisión cercana y a una forma de trabajar muy personalizada.
Esto es un valor y es el que nos va a quedar, así que de por sí está bien. El problema está en quedarse solamente con eso y llevar los últimos dos años diciendo:
“ya veremos”,
“cuando madure”,
“cuando tengamos tiempo”,
“cuando lo haga alguien de confianza”,
“cuando sepamos qué herramientas usar”.
Eso parece prudencia. Pero muchas veces no lo es. Es ausencia de decisión.
Y la ausencia de decisión tiene consecuencias muy concretas.
No se automatiza lo que podría automatizarse con control.
No se libera tiempo senior para tareas de más criterio.
No se documentan políticas internas de uso.
No se forma al equipo con un marco común.
No se revisan riesgos nuevos.
No se decide qué parte del trabajo debe seguir siendo necesariamente humana.
El despacho se queda en una zona rara.
Usa herramientas sueltas, pero sin gobierno.
Prueba cosas, pero sin proceso.
Habla de IA, pero sin responsables.
Aplaza decisiones, pero el equipo ya está experimentando por su cuenta.
Y eso, en mi opinión, es más delicado que ir despacio.
Porque ir despacio puede ser una estrategia.
No decidir no lo es.
En servicios profesionales, la pregunta importante no es:
“¿qué herramienta deberíamos usar?”
La pregunta previa es otra:
“¿qué tipo de despacho queremos ser cuando (gran) parte del trabajo técnico pueda hacerse por la IA?”
A partir de ahí vienen las herramientas.
No antes.
Porque la IA no solo obliga a incorporar tecnología.
Obliga a ordenar criterio:
Ese es el trabajo incómodo.
Pero también es el más importante.
No creo que todos los despachos tengan que moverse a la misma velocidad.
Sí creo que todos deberían saber hacia dónde se están moviendo.
¿Tu despacho tiene una posición clara sobre IA o sigue acumulando pruebas sueltas sin una decisión de fondo?
Ismael Llamazares , Auditor ROAC | CEO Evidentia Auditores y StratIA Global